Del norte y el sur

miércoles, enero 30, 2013

Teatro (José Arato / Arlette Montilla)

José es un venezolano en sus "late 30's" (aclaratoria que hago por su petición), simpático y buenmozo. Hace 17 años vive en Toronto, Canadá, logró montar un negocio propio de comida española porque además de los atributos iniciales resulta que es Chef y un buen emprendedor. En la vida hemos compartido momentos, coincidido en etapas convulsionadas y de alguna manera hemos construído un lazo invisible de complicidad.  Compartí 15 días con el, a distancia. El allá y yo aquí, fotografiando. El su cotidianidad, yo una respuesta a su cotidiano.

Norte/Sur, Neutro/Saturado, Frío/Calor, Classy/Tropical ... los contrastes a la orden del día. Lo que más me gustó de los primeros 15 días del año compartiendo con José fue observar como cada día su pasión por crear, por encontrar ese momento justo que representara su día, iba creciendo. Observé intención, corazón, ánimo de encontrar y encontrarse, observando.

Por mi parte me hallé en una reconciliación con los espacios que transito pero que no determino regularmente, estimando la belleza en lo cotidiano de mi ciudad, y en lo no tan cotidiano cuando por ejemplo decidí tomar un moto-taxi, cámara en mano, para robarle una foto al Teatro Nacional en el Centro de Caracas, zona que no frecuento pero de la que estoy enamorada. Se me enredó el día y al final sólo tenía media hora para hacerlo, porque la luz se iba desvanecienco. Era un día no laborable de ciudad tranquila y amable, con Ávila y cielo despejado, y aproveché para robarle un instante. Cuando le comenté al mototaxista sobre mi "misión" se rió y me dijo "No entiendo nada, pero plomo belleza, vas a tener tu foto" y así fue como ese muchacho flacuchento se convirtió en mi cómplice.Me olvidé del riesgo, el casco con mil sudores, y camino a mi destino por la autopista disfruté del aire templado caraqueño y la vía recta sin carros.

Yo sé que no importa la anécdota si en la foto no se ve ese cuento que les estoy echando, pero yo aquí solo tiro letras y esa foto con historia para mi valió la pena, así como valió la pena la terapia de José y mía, escapándonos de la realidad a través de la fotografía para iniciar el 2013 con buena energía.

José se quedó enganchado, sigue buscando espacios para convertirlos en memorias permanentes, explora la ciudad que lo recibió como un emigrante tropi-caliente y que hoy le da recompensas y glorias, además de mucho, pero mucho trabajo. Sé que José tiene un trompo enrollado con Caracas, que dice que resolvió, pero yo no le creo. Me lo dicen sus ganas de comer arepa los domingos en la noche antes de empezar de nuevo la semana de trabajo agotador. Se reta cada día, reta a otros y como buen venezolano goza un puyero!

Si quieres ver más visita 15días2miradas.org
Sigue a @josearato en Twitter e Instagram







0 comentarios:

 

Seguidores

Lo digo en 140