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Entre la rebelión y la resistencia

domingo, febrero 23, 2014

22 de Febrero del 2014
7:42 pm

Hace una hora empezó de nuevo. El mismo guión de hace ya 10 días, solo que va poniéndose cada vez más rudo. Como si de un punto de honor se tratara, cada tarde a partir de las 4 pm se comienzan a reunir en la Plaza Altamira de Caracas un grupo nutrido de opositores al Gobierno de Nicolás Maduro. Empiezan a armar barricadas, a prepararse para lo que viene, ahora bajo el lema "El que se cansa pierde" y se enrumban hacia la Avenida Ávila para "tomar" la autopista. Respuesta inmediata y conocida: represión de la Guardia Nacional Bolivariana con gases lacrimógenos desproporcionados, perdigones y también tiros sobre todo cuando aparece la Policía Nacional. Cuando se ponen muy intensos, sale el comando antimotín en motos a perseguir a los protestantes, los acorralan, como en una cacería humana, lanzan gas a los edificios en donde se esconden, aterrorizan todo el sector. Sin medios de comunicación, a la misma hora más o menos, comienzo a leer en mi línea del tiempo de Twitter los alertas de amigos vecinos, periodistas en la zona, y alguno que otro que dice que por ahí no pasa nada. Empiezan las fotos, los vídeos, todo pasa tan rápido que no da chance de verificar toda la información. He visto tantas fotos de la misma escena que ya no se de que día se trata. Y se arma la película en mi cabeza, en la cabeza de todos reconstruimos las historias. El Alcalde del municipio cada noche cumple con la tarea ya casi religiosa de informar cuantos heridos llegaron a su centro de salud, si hubo muertos, si los heridos era por perdigones, balas o alguna otra causa. Al siguiente día en la mañana siempre paso por el lugar y veo los restos de la batalla: restos de hogueras todavía humeantes, basura, madera arrumada en las aceras, y la gente camina, como si nada, con sus viandas al trabajo, entre todo ese desorden que la Alcaldía del Municipio todas las mañanas se empeña en recoger. Miro los restos y los asocio con las fotos que vi el día anterior, la cosa me cuadra. Miro el mural pintado por Acción Poética cada mañana: "Cuando la tiranía se vuelve la Ley, la rebelión es un derecho". Y pienso: 8 muertos (y cuando escribo esto ya hay uno más), cientos de heridos, detenidos y desaparecidos, torturados, la libertad de expresión violada, el derecho a la protesta castrado, estados enteros militarizados, silenciados, aislados ¿cuántos muertos más faltan por contar?. Me molesto y digo: "¡Sí rebelión!". Sigo manejando y llego a mi trabajo, porque hay que trabajar, porque hay que pagar el alquiler, entonces me impongo un horario de protesta, de 9 am a 2pm y después a la casa a empezar al leer el mismo guión que se repite. ¿En dónde quedó mi cacareada rebelión?

Plaza Altamira. 21 de Febrero. Arlette Montilla.

Rebelión.
(Del lat. rebellĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de rebelarse. 
2. f. Der. Delito contra el orden público, penado por la ley ordinaria y por la militar, consistente en el levantamiento público y en cierta hostilidad contra los poderes del Estado, con el fin de derrocarlos.

No soy persona de extremos, no creo en el radicalismo violento ni en el pacifismo comeflor, creo en las posiciones firmes, eso si, así que eso de la rebelión no me suena, pero la resistencia pacífica sí me cuadra.  Estoy convencida que tiene que haber un cambio, que el país no aguanta más, que llegamos al punto de no retorno. Y entonces me doy cuenta que en mi propio discurso, usando el lenguaje tuitero, me debato entre el #SOSVenezuela, el #ResistenciaVzla y el #NoALaViolencia. Lo analizo y me resultan tres posturas que no se en que punto son opuestas o convergentes.

#SOSVenezuela es un llamado de auxilio, un alerta a la opinión pública, sobre todo internacional. Un miren lo que pasa, nos están matando. Entonces recibimos mensajes de apoyo, lindos, sentidos, de la comunidad venezolana en el exterior, con pancartas y muchos escritos en diferentes idiomas, expresiones artísticas y apoyo moral. Madonna, Ruben Blades, Juanes, Cher y hasta el fotógrafo Spencer Tunick se unieron al #SOSVenezuela. Inicia la consciencia internacional, eso es buena señal, se necesita, pero no es lo único. No nos va a venir a salvar nadie, ni los marines, ni la OEA, ni nadie.

#NoALaViolencia es rechazar todo acto violento, pedir bajarle dos a la represión, a respetar los derechos humanos, a protestar pero pacíficamente de modo inteligente. Pero también es un llamado a los protestantes. Está demostrado que la protesta no violenta tiene el poder de desestabilizar tiranías, lo que lamentablemente no quiere decir que no haya un solo muerto, lastimosamente, pero sí hay una vía para lograrlo sin dejar en el camino tantas vidas. Sólo que no es inmediato, requiere de paciencia, disciplina y persistencia. Si se decide protestar con violencia ante una fuerza organizada y armada como la GNB o la PNB se le está dando la ventaja, ellos tienen las herramientas para ejercer violencia de manera sistemática ¿porque provocarla? 

#ResistenciaVzla es el llamado que me resulta más confuso, un poco desorganizado, hay grupos con objetivos claros, pero otros que realmente no sé de donde vienen. A eso se le suman los políticos y las iniciativas más independientes. Pero ¿como se junta todo eso?¿cómo evitar la atomización de todos esos esfuerzos?¿quién y cómo darles estrategia? Miro a los protestantes en las fotos y videos y pienso: "¿Realmente estos son los que escriben esas cosas tan coherentes como los objetivos del Movimiento Estudiantil?". Me cuesta creerlo, no lo veo. Me resultan provocadores (¿infiltrados?), o quizás no, solo les falta de guía y orden. Sé que esa idea de resistencia pacífica que apoyo está en muchos, más no en todos, y no tengo clara la proporción. Sé que los que marchan o se concentran son pacíficos, pero los que se paran frente a los piquetes de la guardia no necesariamente. Había pacíficos ahí, pero todo se ha salido tan de control que he visto como muchos han abandonado ese tipo de protesta por cansancio y la sensación de no poder convencer a otros que con los insultos y las piedras no se gana mucho.

En donde estamos parados

La verdad no lo tengo muy claro. Sólo sé que el camino es largo, que ahora desistir sería perder. Sé que no veo la necesidad de esa generación de violencia desmedida y diaria, simplemente no hay justificación. Sé que hay una sociedad civil en desobendiencia, no sólo estudiantes, todo el mundo, hastiado, molesto, que se lanza desordenadamente. ¿Cómo ordenar todo eso? ¿o está ordenado pero aparenta no estarlo como estrategia?. Al menos eso veo en Caracas, más no así en Táchira, Mérida o Barquisimeto en donde están en la calle duramente, en protesta, en desobediencia y con estrategia. He visto en vídeos del Táchira a la GNB retroceder y caminar al mismo paso y mirando hacia el mismo lugar que los protestantes, no enfrentados. Eso me hizo llorar. ¡Se puede!

Lo cierto es que cuando veo las consecuencias de esa violencia, muchas veces incluso no provocada, me hace pensar que nos estamos enfrentando a otra cosa y entonces dudo de todo lo anterior.  Perdigonazos a quema ropa en el rostro, golpes en la cara a mujeres, disparos a matar en la cabeza, arrestos a patada limpia, violaciones, hay pruebas de todo eso, basta con ver fotos, videos y testimonios. Se supone estos guardias son venezolanos, como nosotros, ¿como pueden dañar e incluso usar sus armas de represión al punto de matar así?¿porqué tanto odio?¿dónde está su punto de quiebre?. A eso hay que sumarle los "colectivos armados", pueblo contra pueblo. Me resultan mercenarios, asesinos a sueldo, literalmente desalmados. ¿Quienes son?

Me debato entonces entre la esperanza y la desesperanza, a veces deseo la paz y otras me provoca salir y con mis propias manos y golpear a estos tipos aunque eso me cueste la vida. Me he descubierto a mi misma pensando en estrategias para hacerles daño. He pasado por todo tipo de emociones: miedo, tristeza, dolor, impotencia, pero la más fuerte es la rabia con la que no estoy familiarizada, que he sentido muy pocas veces en mi vida y que me provoca pensamientos extremos. No sé como manejarla, entonces puedo entender algunos comportamientos, y vuelvo al inicio donde me doy un baño de agua fría y digo ¡No! ¿en dónde estamos?¿a dónde vamos a llegar?

El tiempo dará la respuesta. ¿?







Mensaje desde el sofá

martes, febrero 18, 2014


Día 49-#18F: Tensa Calma. Proyecto #SaludosDesdeCasa #DiarioVisual. Instagram @arlettemontilla

Todos los que me conocen saben que no milito en ningún partido político, y que estoy en contra del protagonismo que algunos líderes manejan en circunstancias difíciles para Venezuela. Hoy fue un día de uno de esos protagonistas, hoy fue el día en el que Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular, se "entregó" ante la justicia venezolana, luego de una orden de aprehensión en su contra por acusaciones de parte del Gobierno venezolano de promover la violencia el 12 de Febrero del 2014. Una entrega que ocurrió en compañía de su esposa, sus padres, su abogado y miles de personas que lo acompañaron a enfrentar la justicia, con su convicción de inocencia como defensa. Mucho se ha dicho de este acto, de la manera en como se realizó, hay quienes lo avalan, quienes lo critican, ya sea opositor o chavista,  pero aquí no vengo a hablar de lo que yo pienso del acto en donde se sumó a la lista de presos políticos una persona más. 

Luego de su aprehensión, esta noche, se publicó un video en donde el mismo Leopoldo López se dirige a todos al lado de su esposa, sentado en un sofá, grabado antes de su entrega pero previendo su detención.  Miré y escuché detenidamente el mensaje en sus contínuos 8 minutos y 10 segundos.

Tras el mensaje obvio de "No abandonen la lucha" que muchos interpretan en este momento como un llamado a quedarse en la calle incendiando cosas, haciendo barricadas, exponiendo su vida y recibiendo gas, perdigones y balas, creando "inestabilidad", creo que hay algo más profundo. Algo que muchos de los que no coincidimos con la postura del gobierno manejamos, hemos hablado y analizado, algo que los más incendiarios dudo que entiendan, sobre todo como se ejecuta y como se hace realidad. Y creo que ahí es en donde está la gran debilidad para que #LaSalida sea posible.

Me permito entonces rescatar del mensaje de Leopoldo López, a quien deseo lo mejor y a su familia mucha fuerza, los mensajes en mi humilde criterio más valiosos, aquellos que deberían hacer entender a los que están en la calle exponiéndose ahora mismo que no se trata de ser un héroe, ni ser arrecho y que hace falta un poco más para seguir avanzando. Aquí las ideas:

- "Salió el pueblo, despertó el pueblo": es cierto, no solo en Caracas y sus municipios más pudientes se ha dejado escuchar la protesta y el descontento. Desde el inicio las ciudades más importantes estaban sumadas al llamado de reclamar por una Venezuela mejor, pero no fue sino hasta hoy que vemos a parroquias como Catia, La Urbina, El Valle también en la calle haciéndose sentir. Ni hablar de Valencia, Maracay, Barquisimeto, Maracaibo, Puerto Ordaz, San Cristóbal, Mérida y pare de contar. A estas alturas está siendo muy complicado para el Gobierno sostener la idea de que estos reclamos son sólo idea tergiversada de un grupito oligarca, cada día es más inmanejable la realidad, a pesar del blackout informativo que ha generado en todos los medios de comunicación tradicionales.

- "Invito a cada uno de ustedes a que entendamos que el cambio está en ti": porque lo que realmente va a cambiar al país es un cambio en la manera de actuar y pensar de cada uno de nosotros, de dejar esa actitud tan venezolana de resolver el día a día y no preocuparnos por el futuro, esa mentalidad inmediatista que tanto nos condena a no evolucionar. La invitación es a convertirnos cada uno de nosotros en un factor de cambio de pensamiento en nuestra comunidad, en hacer ver a todos, y mientras más mejor, que vivimos en una realidad que no merecemos, no solo porque somos el país más rico del mundo y con recursos, sino porque es la obligación de todo Gobierno garantizar los derechos humanos fundamentales y universales de toda la población. Y por allí empieza la "Resistencia Pacífica".  No se trata de exigir limosna, ni de pedir ayuda, se trata de divulgar el mensaje de que hemos cedido, entregado, nos hemos acostumbrado a vivir con miedo, aceptando lo que hay como lo mejor posible, conformándonos con acostarnos vivos cada día como un milagro, cuando  lo fundamental de nuestras vidas está siendo violado. Muchas personas no conocen siquiera los derechos fundamentales que están en nuestra constitución y en la carta de derechos humanos, derechos asociados a la dignidad humana, derechos económicos, sociales y culturales que diariamente son violados por el mismo Gobierno venezolano: derecho a la vida, a la educación, a la alimentación, a una vivienda digna, a la salud, al trabajo, a un nivel de vida adecuado y a la mejora continua de nuestra existencia, solo por nombrar los primarios y más básicos. Entonces estamos hablando de educar o re-educar, de construir, de ayudar a reasignar significados, valores, prioridades en nuestras vidas y entender que sí es posible si cada uno de nosotros lo exige.

- "Nos toca organizar un movimiento profundamente social que llegue a todos los rincones del país": y esto solamente es posible con organización, organización y más organización. Planificación, entendimiento de objetivos, modos de difusión, y sistematización. Pero ¿que carajos es un movimiento social? En esencia, un movimiento social es un desafío de un grupo de personas en un contexto de conflicto, y un conflicto existe cuando ese grupo de personas está en desacuerdo con ciertas élites o autoridades. Es un grupo de personas que busca promover un cambio, pero no cualquier cambio, deben ser cambios concretos, con objetivos claros y con formas de protesta definidas y estandarizadas, con ciertas estrategias que le permitan realmente llegar a donde desea llegar. Y para mi ¿cuál debe ser ese objetivo?: sumar y sumar cada día a personas que votaron por el gobierno actual a entender que ellos también son oposición si están descontentos con las maneras en como su Gobierno actúa. Pienso que estamos todavía muy lejos de esto, pero que es posible. Creo que cada uno de nosotros puede juntarse en su comunidad y comenzar a hablar de esto, sería un estupendo inicio. Pero hace falta algo que está bastante escaso por estos días, como muchas cosas: la paciencia. Y lamentablemente esta situación nos toma gastados, hastiados, desesperanzados y muy pero muy cansados. Entonces ¿qué hacer?. Respirar hondo, pedir que las personas que abrazaron la idea de la violencia en las calles nos den un chance de trabajar, y empezar a construir hacia ese objteivo común. Cada uno de nosotros debe pensarlo y buscar el líder comunitario que lleva por dentro, o seguir a aquel que se manifieste en su comunidad, aportando ideas y participando. Ya no es momento de pasividad, y de nuevo aquí tenemos otra característica de la famosa "Resistencia Pacífica".

- "No a la violencia" : este mensaje creo que es el más confuso de todos para mucha gente en este momento. ¿Qué es verdaderamente la violencia? Cuando nos hablan de esto pensamos inmediatamente en golpes y porrazos, en fuerza, en agresión física. Pero hay formas distintas de violencia en las cuales caemos fácilmente sobre todo cuando de protestar y exigir se trata. Entiéndase que cualquier cosa que haga daño a un individuo o a una colectividad es violencia. Es decir que el elemento fundamental de la violencia es el daño. En otras palabras cada vez que estás dañando a alguien o a algo, ya sea con la palabra o físicamente, estás acudiendo a la violencia. Hay formas inteligentes y no violentas de protestar, ¿porque trancar una calle, quemar cosas, incendiar vehículos, insultar a funcionarios? Violencia llama violencia, difícilmente si actuamos violentamente nos van a responder de forma pacífica, sobre todo los radicales que nos oponen que no pensarán dos veces en usar las balas contra la palabra.  Ser irreverente socialmente no es ser violento, es simplemente no respetar un "status-quo", una manera impuesta de hacer las cosas con la que no estamos de acuerdo. Ser irreverente es no hacer cola para comprar alimentos básicos, ser irreverente es no aceptar pagar una comisión para que te agilicen un trámite gubernamental, ser irreverente es no comprar aquello que consideras está abusivamente sobre preciado, ser irrevetente es exigir un buen servicio cuando estás pagando por ello, ser irreverente es denunciar los abusos, ser irrevente es apostarte en una acera frente a una autoridad, de manera inteligente y exigir tus derechos. Hacer barricadas y quemas en tu calle solo afecta a tu propia comunidad, hay personas que si asisten a sus trabajos pueden perderlo por ejemplo, además de exponerla a la respuesta violenta, no justificada pero cierta, de parte de las autoridades. Protesta de manera inteligente y creativa frente a instituciones, edificios gubernamentales, en el lugar donde aquellos que deben resolver los problemas están, no frente a tus vecinos que sufren de los mismos problemas que tu. 

Me quedo con esas 4 cosas del mensaje de Leopoldo López, que no es mi líder político, que para mi es un venezolano más que se atrevió a decir las cosas que piensa y es un personaje público. Pudo haber sido tu vecino, tu amigo o tu mismo quien estuviera preso en este momento por defender su pensamiento. Entonces no se trata de seguir a un líder político, se trata de seguir tus convicciones, ideas y exigir tus derechos.

Mañana espero nos levantemos todos trabajando y organizándonos, y sin volvernos a dormir, aspirar por una Venezuela mejor, pero no solo desde nuestro corazón, sino desde nuestras acciones. Amanecerá y veremos si la gente sale de las calles y se va a su comunidad a construir el camino para un cambio.

Buenas noches








 

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